Durante siglos, una parte importante del suroccidente asturiano fue conocida como las Asturias de Tineo. De ahí toma su nombre este periódico. No para vivir de la nostalgia, sino para recordar que desde un territorio concreto también se puede mirar lejos.
Las Asturias de Tineo nace para contar lo que ocurre en el concejo, en sus parroquias y en el occidente asturiano. Nos interesan la actividad de sus pueblos, el empleo, el campo y el monte, las decisiones públicas, la cultura, el deporte y las historias de las personas. Una noticia no es menor porque suceda lejos de la capital.
No queremos ser un tablón de anuncios. Las comunicaciones institucionales pueden aportar datos; nuestro trabajo será contrastarlos, explicar sus consecuencias y buscar otras voces. Una licitación debe contar qué se contrata y para quién. Un pleno debe explicar qué cambia para los vecinos. Un proyecto anunciado no es una obra terminada.
También queremos contar historias que nadie está obligado a contarnos: el recuerdo de un oficio, un documento olvidado, una biografía con claroscuros, una iniciativa de una parroquia o la vida de alguien que emigró y mantuvo aquí sus raíces. La memoria no será un apartado de elogios automáticos: también exige investigar, comprobar y situar cada episodio en su tiempo.
Profundidad no significa acumulación. Una historia tendrá un protagonista o una pregunta central, un comienzo que invite a leer y los antecedentes que de verdad hagan falta. Si una anécdota desvía el relato, se quedará fuera, aunque sea buena. La documentación estará a disposición del lector sin convertir cada noticia en un expediente.
Queremos un periódico claro y exigente: capaz de explicar un presupuesto, una sentencia o un proyecto forestal sin dar por sabido lo que solo conocen sus especialistas. Y capaz de investigar sin adelantar conclusiones que no sostienen las pruebas. Diferenciaremos hechos, testimonios, interpretaciones e hipótesis.
La independencia no se mide por hablar siempre bien o siempre mal de una institución. Consiste en aplicar el mismo criterio a todos. La información no será propaganda de ningún partido, gobierno, empresa o asociación, y la crítica tendrá hechos que la respalden. Los artículos de opinión y los editoriales estarán claramente identificados como tales.
Trataremos con especial cuidado las noticias judiciales, los datos personales y la identidad de los menores. Las fotografías auténticas tendrán procedencia y créditos; las recreaciones, cuando se utilicen, se distinguirán de los documentos reales. Las herramientas de inteligencia artificial podrán ayudarnos a trabajar, pero no sustituirán la comprobación de fuentes ni la responsabilidad de la redacción.
No habrá comentarios abiertos al pie de las noticias. La discrepancia podrá llegar por los canales de contacto y rectificación, y las cartas seleccionadas se identificarán como opinión de sus autores. Corregiremos los errores acreditados y actualizaremos las informaciones cuando aparezcan hechos nuevos relevantes.
El periódico comienza con acceso gratuito y sin ingresos publicitarios. Tampoco arrancará con perfiles propios en redes sociales. Si algún día incorporamos publicidad o nuevas formas de financiación, deberán estar diferenciadas de la información y explicarse con transparencia.
Con medios modestos, nuestra aspiración es sencilla y exigente: publicar menos antes que publicar sin interés, investigar antes que repetir y contar cada historia de la mejor manera posible. Tineo tiene mucho que contar; queremos merecer el tiempo de quienes nos lean.