Saltar al contenido
← PortadaLAS ASTURIAS DE TINEO PERIÓDICO DIGITAL

MEMORIA · LA VIDA QUE NOS TRAJO HASTA AQUÍ

El álbum de Tineo

Un jueves de mercado. Una cuesta camino de la feria. La gente, las calles y el paisaje de un Tineo que todavía nos toca de cerca. Ocho fotografías conservadas en la geografía médica de 1913 y dos historias de trabajo, fiesta y cariño por esta tierra.

Dos historias de aquella vida

La vida que se disfrutaba y el futuro que se soñaba

Tineo, fotografía a fotografía

Pulsa sobre una imagen para ampliarla

Una obra para mirar Tineo por dentro

El Estudio médico-topográfico del concejo de Tineo (Oviedo), fechado en 1913, reúne en 117 páginas una mirada al territorio, las aguas, las viviendas, la alimentación, la enseñanza, las costumbres y la economía. Es una obra de geografía médica: para comprender la salud de una población, estudia también el mundo en el que vive. De esa amplitud nos llegan los cafés, las ferias, la fábrica de manteca y hasta la esperanza puesta en un ferrocarril. Sus fotografías conservan las calles y los rostros de aquella vida.

También guarda palabras que suenan a casa. El depósito que abastecía cinco fuentes de la villa se llamaba «casina del agua». Y «hospitalillo» fue la palabra que el autor empleó para el pequeño hospital que proponía construir, especialmente destinado a enfermos sin recursos.p. 14, p. 64

Forma parte de una memoria documental especialmente rica: Francisco Feo Parrondo reunió y estudió las geografías médicas tinetenses de 1886, 1907 y 1913 en su libro de 1996. Gracias a ese trabajo pueden leerse juntas tres miradas sobre el concejo y los cambios que atravesó entre dos siglos.

Seguir la pista de una despedida

Queda una incógnita entre estas páginas: quién sostuvo la pluma. La ficha de la Real Academia Nacional de Medicina no asigna autor a la obra de 1913. Francisco Feo Parrondo quiso acercarse a quienes habían dejado aquellas miradas sobre Tineo y en 1996 propuso dos atribuciones: Manuel Fernández González para las geografías de 1886 y 1907, y Evaristo Cueli Peón para la de 1913. Las planteó como hipótesis.

En la búsqueda de Cueli, subdelegado de Medicina en Tineo desde 1904, hubo una huella especialmente humana: quien escribía se incluía entre los forasteros que se habían marchado de la villa con pesar y conservaban «gratas añoranzas». Feo siguió ese rastro y, por exclusión, señaló su nombre. La atribución continúa abierta. La despedida y el cariño del autor por la villa pueden leerse en el original.

Referencia: Francisco Feo Parrondo, Geografías médicas de Tineo de 1886, 1907 y 1913, Oviedo, Principado de Asturias, 1996, pp. 13–15, 30–40; propuestas de autoría en pp. 39–40 y nota 44.

Los pies del álbum se apoyan en las leyendas originales y en los detalles visibles de las fotografías. La fecha de 1913 corresponde a la obra; las láminas no indican cuándo se tomó cada escena. La Academia identifica el original como de dominio público.

Consultar la ficha de la obra ↗ · Recorrer la reproducción digital completa ↗

Qué significaban aquellos «32 años»

El capítulo XIV consigna una «vida media» de 32 años, 7 meses y 22 días. Y la llama «lisonjera cifra». En la página anterior, el mismo autor habla de personas que superaban los ochenta y los noventa años. Ambas observaciones forman parte de su retrato del concejo.

La nota de cálculo permite entender qué estaba midiendo: asignaba una edad representativa a cada grupo de personas fallecidas y calculaba el promedio. Es una edad media al fallecer aproximada mediante intervalos, a partir del cuadro de defunciones de 1902–1911. No equivale a la esperanza de vida al nacer que se calcula con las tasas de mortalidad de cada edad, ni significa que la vida de un tinetense terminase normalmente a los 32 años.

Hay además una discrepancia que conviene conservar a la vista: al aplicar los puntos medios de los intervalos a los totales de su tabla, el resultado es aproximadamente 31,64 años, cerca de un año menos que la cifra escrita. Los 32 años, 7 meses y 22 días se reproducen aquí como dato consignado por el autor, no como una estimación actual ni como una operación validada.

Fuentes y comprobación del cálculo

La tabla reúne 4.542 defunciones. La suma de las edades asignadas según los puntos medios de los intervalos, multiplicadas por sus frecuencias, es de 143.695,5 años; dividida entre 4.542, da 31,637… años. Esta comprobación es un cálculo de la redacción a partir del original.

Página 104: comienzo del capítulo «Vida media» · Página 105: cifra y método · Cuadro de defunciones de 1902–1911 · INE: definición de esperanza de vida.

El álbum de Tineo

Fotografía del archivo